jueves, 25 de septiembre de 2014

NUEVOS ACERCAMIENTOS A LOS JÓVENES A LA LECTURA

Lo que está en juego en la lectura hoy en día
Michel Petit
  • Hay recuerdos que se pierden pero con los que uno vuelve a encontrarse al tocar algún objeto.
  • Ridha: lo que está en juego es la identidad misma de quienes se acercan a los libros, su manera de representarse a sí mismos, de situarse, de tener una forma de acción sobre sus destinos.
  • Cuando se vive en los suburbios esta uno destinado a tener malos estudios, a tener un trabajo asqueroso.

TENER ACCESO AL SABER:
  • La lectura es un medio para tener acceso al saber, a los conocimientos formalizados, y puede modificar las líneas de nuestro destino escolar, profesional y social.
  • Leer para poder saber a cualquier edad es algo que puede ayudar además de no caer en la marginación, a conservar un poco más los vínculos a diversa información escrita.
  • Leer puede ser un medio también para no sentirse tonto, para no estar al margen de su tiempo, se considera al saber cómo una llave para alcanzar la dignidad y la libertad.

APROPIARSE DE LA LENGUA:
  • La lectura también es una vía privilegiada para acceder a un use más desenvuelto de la lengua, esa lengua que puede llegar a construir una barrera social.
  • Leer proporciona armas para atreverse a tomar la palabra e incluso rebelarse.

CONSTRUIRSE UNO MISMO:
  • El lenguaje no es reductible a un instrumento, tiene que ver con la construcción de nosotros como sujetos parlantes. Lo que determina la vida del ser humano es en gran medida en peso de las palabras o el peso de su ausencia.
  • Cuando carece uno de palabras para pensarse así mismo, para expresarse no queda más que solo el cuerpo para hablar.

OTRO LUGAR, OTRO TIEMPO:
  • Un libro es algo que se ofrece, una hospitalidad que se ofrece.
  • Los libros nos abren las puertas de otro espacio, de otro modo de pertenecer al mundo. Los autores nos abren paso también a otro tiempo, en el que la capacidad de soñar tiene un libre curso y permite imaginar y pensar de diferentes formas.
  • Los soñadores o los lectores, son considerados antisociales e incluso asociales.
  • Los jóvenes que leen literatura son los que tienen mayor curiosidad por el mundo real, la actualidad y los temas sociales.
  • La lectura, la biblioteca, son lugares en los que algunos encuentran armas que les dan seguridad en una afirmación de sí mismos.

CONJUGAR LA PERTENENCIA A DIVERSAS CULTURAS:
  • Gracias a la lectura muchos jóvenes de origen inmigrado conjugan los diversos culturales a que pertenecen, en vez de que estos luchen entre sí.
  • Jóvenes cuyos padres inmigrantes han sufrido lo que significa vivir en 2 mundos; aceptados a la manera de pensar, de vivir.
  • Aceptar los orígenes.

CÍRCULOS DE PERTINENCIA MÁS AMPLIOS:
  • Antes de pertenecer a tal territorio se es un ser humano.
  • La lectura invita a otras formas de vínculo social a otras formas de compartir, de socializar.
  • Es tener un encuentro con la experiencia de hombres y de mujeres de muchas partes
  • La lectura es una promesa de no pertenecer solamente a un círculo. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

LAS DOS VERTIENTES DE LA LECTURA.

  • En casi todo el mundo, la juventud preocupa por que los carriles ya no están trazados, porque el porvenir es inestable.
  • La proporción de lectores asiduos entre los jóvenes ha disminuido en los últimos veinte años.
  • Los jóvenes prefieren el cine o la televisión, que identifican con la modernidad, con loa velocidad, con la facilidad, a los libros.
  • Ciertos escritores también temen que, en medio del mundo ruidoso, ya nadie se acuerde de este territorio (los libros), de la intimidad que es la lectura, de esa libertad, de esa soledad.
  • Algunos añoran una lectura que ermita delimitar, moldear, dominar a los jóvenes.
  • El  debate sobre la lectura entre los jóvenes se reduce a una especie entre los antiguos y los modernos.
  • Se comprende que la lectura los ayude a construirse, a imaginar otros mundos posibles, a soñar, a encontrar un sentido, a encontrar movilidad en el tablero de la sociedad, a encontrar la distancia que le da sentido  de humor, y a pesar, en estos tiempos en que escasea el pensamiento.
  • La pluralidad de lo que está en juego con la lectura, haciendo hincapié en el papel de la lectura en la construcción de sí mismo, que es muy palpable durante la adolescencia y la juventud.
  • El libro es más importante que el audiovisual, en tanto que es una puerta abierta a la ensoñación, que permite elaborar un mundo propio, dar forma a la experiencia.

LAS DOS VERTIENTES DE LA LECTURA.

  • Todo lo que no estaba en el programa estaba prohibido.
  • Recuerden que la lectura tiene varios rostros, que está señalada, por un lado como el poder absoluto que se atribuye a la palabra escrita, y, por el otro, por la irreducible libertad del lector.
  • El manejo  del lenguaje escrito es un instrumento crucial para el poder.
  • La función primaria de la comunicación escrita es favorecer la sumisión. El empleo de la escritura con el objetivo de encontrar en ella satisfacciones intelectuales y estéticas, es un resultado secundario, y se reduce casi siempre aun medio para reforzar, justificar o disimular al otro.
  • Manejar el lenguaje escrito permite incrementar el prestigio de quien lo hace y su autoridad frente a sus semejantes. El aprendizaje de la lectura es muchas veces un ejercicio que sirve para inculcar temor, que sostiene el cuerpo y el espíritu.
  • Michel de Certeau escribía: “los lectores son viajeros, circulan sobre las tierras de otra gente, nómadas que cazan furtivamente en los campos que no han escrito”
  • La lectura se ha convertido en un gesto de afirmación de la singularidad. se ha vuelto un camino para irse de pinta.
  • Mediante los libros los poderes autoritarios han preferido difundir vídeos, fichas o, en últimas instancias, fragmentos escogidos, acompañados de su interpretación y con el menos “juego” posible en su contenido para el lector.
  • La escritura acumula, embodega, se resiste al tiempo mediante el establecimiento de un lugar y multiplica su producción al expansionismo de la reproducción.
  • La lectura se ha convertido en un gesto de afirmación de la singularidad. Se ha vuelto un camino para “irse de pinta”.

EL LECTOR “TRABAJADOR” POR SU LECTURA.

  • El lector se encontraba con palabras e imágenes a las que hacia significar otra cosa.
  • El lector no es, por lo tanto, pasivo: lleva a cabo un trabajo productivo, reescribe. Pero él a su vez es alterado: encuentra a algo que no esperaba, y nunca sabe hasta dónde puede ser llevado.
  • En la lectura hay algo, como expreso Anzieu, que es del orden del trabajo psíquico, en el sentido en que los psicoanalistas hablan de trabajo de sueño, de trabajo de duelo.
  • A través de la diversidad de los libros y de las historias, hay una diversidad de las cosas.
  • La biblioteca ideal es una biblioteca que hace soñar a los niños, que no les importe ideas o imágenes o historias, sino que les muestra posibilidades, alternativas.
  • “al final de una lectura, el mundo que se extrajo del libro sigue teniendo vida autónoma dentro de uno. La inversión sedentaria, gracias a la lectura.
  • Roland Barthes: “el lenguaje es una legislación”, “desde el momento en que es preferida, aunque sea en la más profunda intimidad del sujeto, la lengua se pone al servicio del poder”.
  • Leer le permite al lector, en ocasiones, descifrar su propia experiencia. Es el texto el que “lee” al lector, en cierto modo el que lo revela; es el texto el que sabe mucho de él, de las regiones de él que no sabía nombrar. Las palabras del texto constituyen al lector, lo sucinta.
  • “Los escritores ponen palabras en donde nos duele”.
  • Los escritores nos ayudan a ponerle un nombre a los estados de ánimo por los que pasamos. Gracias a sus historias, nosotros escribimos la nuestra, entre líneas.
  • Marguerite: la lectura es del orden de la oscuridad de la noche. Incluso cuando se lee en pleno día, al exterior, la noche se instala alrededor del libro.
  • Richard Ford: “al leer para mí, intentaba tal vez decirme “no lo sabemos todo. La vida tiene más sentido de lo que parece. Hay que prestar atención”.
  • Tal vez no haya nada peor que estar privado de las palabras para darle un sentido a lo que uno vive. Y nada peor que la humillación en el mundo actual, de quedarse fuera del mundo del lenguaje escrito.
  • Leer no aísla del mundo. Leer introduce en el mundo de forma diferente.

DE LADO DE LOS LECTORES

  • A fines del siglo VVIII, según los historiadores, tuvo lugar una de las revoluciones de la lectura, vinculada con la multiplicación de los libros y de los periódicos publicados, y con la disminución de los precios.
  • La “furia de la lectura, descrita como un peligro para el orden político, como un narcótico” que distrae de la verdadera ilustración, o como un desorden de la imaginación y de los sentidos.
  • La lectura compartida vuelve más fluidas las adhesiones, ya sean familiares o comunitarias, o políticas y religiosas.
  • La creencia antigua de que los libros muerden a quien los descifran.
  • Dostolevski: “yo soy uno y ellos son todos”.
  • Encontrar palabras que a uno  le muestren que en el fondo no hace más que compartir afectos, tensiones y angustias universales, aun cuando se declinen de forma muy diferente según hayamos nacido niña o niño, rico o pobre, en tal o cualquier rincón del mundo.
  • Lo que determina en gran medida la vida de los seres humanos es el peso de las palabras o el peso de su ausencia.
  • Para los jóvenes lo que está en juego en la lectura es múltiple. Y que ha u  terreno en el que, para ellos, el libro es más importante que lo audiovisual.
  • Leer es por lo tanto la oportunidad de darse un tiempo para si en forma clandestina o discreta, en el que imaginan otras formas de lo posible, en el que reafirman su espíritu crítico.
  • No hay que confundir deseo por necesidad, ni reducir el deseo a una  necesidad.
  • Creo que un escritor, o un bibliotecario, o un educador no encuentra a los jóvenes a partir de lo que imagina que son sus “necesidades” o sus expectativas, sino dejándose trabajar por su propio deseo, por su propio inconsciente, por el adolescente o por el niño que fue.

 MICHÉLE PETIT.

martes, 16 de septiembre de 2014

COMO UNA NOVELA
Critica 
Daniel Pennac

Este libro está lleno de reflexiones sobre los libros, la lectura y la enseñanza, por que plantea preguntas que debemos hacernos aunque no sepamos responderlas, ¿hay que leer?, ¿existen libros buenos y malos? Y sobre todo, porque es una lectura amena, estimulante y original.

Comienza planteando el problema del adolescente que no quiere leer. No es que se niegue, no es un acto de rebeldía; sencillamente no le gusta, se aburre. Los libros, que tanto le gustaban cuando era niño, se han convertido en unos interminables asuntos que no le interesan en lo más mínimo. Los padres responsables, y lectores dedicados, han hecho todo lo que hay que hacer: le leían cuentos antes de dormir, le apoyaban y ayudaban con los deberes, se preguntaban que había salido mal.

No cayeron en la cuenta de que en aquellas lecturas infantiles, además del placer de escuchar las historias, el niño encontraba una satisfacción aún mayor: compartirlas con sus padres. Incluso cuando comenzó a leer el, lo hacia acompañado y no por que le entusiasmaba leer, sino por descubrir que era capaz de hacerlo. Cada noche sus padres le abrían las puertas de un mundo de magia y fantasía, se adentraban en el con el niño de la mano, y todo ello por amor, sin pedirle nada a cambio.

Con el paso de los años, esos mismos padres que regalaban saber y fantasía comenzaron a prestarla con interés: el chico debe leer solo, debe comprender lo que lee y debe mostrar lo que ha hecho, debe hacerlo todo por su propia cuenta. La culpa es de la enseñanza actual y sus reformas, de las clases modificadas, de los profesores desmotivados. Es cierto que el colegio no transmite a los jóvenes la pasión por la lectura, pero es una institución y las instituciones no saben de pasiones. A menos que el alumno tenga la fortuna de toparse con un profesor inspirado, no será en la escuela donde se enamore de los libros.

Pero nosotros que leemos y que queremos inculcar en nuestros hijos y alumnos el amor por los libros, en lugar de mostrarle nuestra pasión y dejarles que desarrollen libremente la suya, nos limitamos a contar el testimonio de su grandeza: hablamos sin parar del libro en lugar de dejar que el libro hable por sí mismo.


Y eso si leemos, porque no tenemos tiempo para leer el gran problema; el tiempo. Para Pennac, quien plantea el problema del tiempo para leer, lo que no se tiene son ganas; el tiempo para leer, como el tiempo para amar, siempre aparee cuando de verdad  se busca, así será el tiempo dedicado a la lectura como para el amor.

“EL DERECHO, EN DEFINITIVA, A LEER EN LIBERTAD Y POR PLACER”

domingo, 14 de septiembre de 2014

SEMINARIO DE APRECIACIÓN LITERARIA I

SEMINARIO DE APRECIACIÓN LITERARIA I



En este blog compartiré cada uno de los trabajos o productos que realice en la asignatura